Tomar alcohol al día siguiente para evitar la resaca. Un mito engañoso

Existe la creencia de que tomar una cervecita o una copa de vino al día siguiente de haber bebido puede evitarte una buena resaca. Si tú no lo has hecho nunca, seguro que tienes al típico amig@ que lo hace constantemente, alegando que con ello “equilibra el pH” o afirmando que es como las agujetas y que “hay que hacer lo mismo al día siguiente”.

La verdad es que sería maravilloso que la resaca se curase con un par de vermús acompañados de unas aceitunas, pero tenemos malas noticias: no lo hace, más bien la retrasa y la acentúa.

A continuación, vamos a explicártelo, pero antes te recomendamos leerte nuestro post de “Todo sobre la resaca”.

Pan para hoy, hambre para mañana

Diferentes investigaciones científicas han demostrado que tomar una cantidad considerable de alcohol aumenta la producción de endorfinas, que producen sensación de bienestar. Estas sustancias pueden enmascarar parte de los síntomas de la resaca como la irritabilidad, la ansiedad o la apatía. Hasta ahí podríamos decir que esa cerveza post-party te ha ayudado a esquivar hábilmente tu resaca, pero sin embargo, cuando los niveles de alcohol en sangre vuelven a bajar, los niveles de endorfinas también caen y los síntomas de la resaca quedan al descubierto e incluso de una manera más acentuada (1). Estos cambios en los niveles de endorfinas ante la presencia o ausencia de alcohol en el organismo han sido relacionados con el alcoholismo o la adicción al alcohol (2,3), por lo que definitivamente el consumo de alcohol al día siguiente de haber bebido, no es una opción recomendable.

Por otro lado, como hemos comentado alguna vez, las bebidas alcohólicas contienen otras sustancias como el metanol que, junto con el etanol (principal componente de las bebidas alcohólicas), contribuye a determinar la intensidad de los síntomas de la resaca (4). El metanol, durante su proceso de eliminación genera moléculas tóxicas que dañan estructuras celulares como las membranas lipídicas, el ADN y las proteínas, y también están involucradas en la aparición y la intensidad de los síntomas de la resaca (5, 6). Tanto el etanol como el metanol son metabolizados (eliminados) por el mismo sistema enzimático, pero el etanol lo hace de un modo preferente. Por ello, la ingesta de etanol durante la resaca, puede ralentizar la tasa de eliminación de su compañero, el metanol, y disminuir de forma puntual la toxicidad ejercida por dichas toxinas (7). Sin embargo, la ingesta de más etanol únicamente retrasará los síntomas de la resaca, pues tarde o temprano el metanol tendrá que ser metabolizado volviendo a generar toxicidad y provocando el malestar que todos conocemos.

Además, como hemos visto en el post “Todo sobre la resaca”, el consumo de alcohol genera un efecto rebote. Durante la primera fase después de consumir alcohol nos sentimos relajados e incluso con algo de sueño. Pero después, durante la resaca, se produce el efecto contrario, un efecto rebote sobre-excitador, que causa problemas de sueño, temblores, taquicardia, sudoración, irritabilidad y ansiedad, síntomas típicos de la resaca (8). Por eso cuando consumimos más alcohol durante la fase de resaca, éste amortigua de forma puntual ciertos síntomas como la irritabilidad o la ansiedad, pero lo único que estamos haciendo es volver a la casilla de salida, postergando lo inevitable. El alcohol volverá a producir el efecto contrario conduciéndonos a la situación de sobre-excitación. Además, la ingesta de alcohol durante la fase de resaca volverá a producir deshidratación, pérdida de electrolitos, acumulación de toxinas… prolongando, de este modo, los síntomas.

Beber más alcohol para reducir la resaca puede llevarte incluso al efecto contrario, sufrirla más. Algunas investigaciones científicas han demostrado que la intensidad de la resaca es mayor tras periodos de consumo excesivo y prolongado de alcohol (8). Además, tomar alcohol tras un periodo de embriaguez, está asociado a un patrón de conducta adictiva y su normalización puede conducir a un trastorno de alcoholismo con los graves problemas de salud que ello conlleva.

En definitiva, tomar más alcohol después de un día de consumo intenso no va a eliminar la resaca, únicamente contribuirá a retrasarla. De hecho, puede ser peor el remedio que la enfermedad, potenciando la intensidad de los síntomas de la misma e incrementando el riesgo de adicción al alcohol.

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Referencias:

(1) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11704624
(2) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16097851
(3) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28240173
(4) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20712591
(5) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18034701
(6) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16318957
(7) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21271747/
(8) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20402991/

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